RÉQUIEM POR ALEJANDRA
(Tomado del libro Entrar Descalza)
I
La
jaula
se ha vuelto
pájaro
Qué
haré con
el miedo.
ALEJANDRA
PIZARNIK
El miedo rompió cristales
te espera
esta vez trajo la palabra
fin
partió la noche
calculó tus pasos
Es tarde
Se
prendió a tu oreja
saboreó el ayer el mañana
los símbolos
lo frágil
El Ave-Fénix no renacerá
te robaron
sus cenizas
la sombra comenzó a disiparte
ahora caerás gota a gota
en un eclipse
y rezarás un Padre Nuestro
por si acaso
II
No te avergüences
no pongas a tu amor nombre de campaña
están
teñidas las paredes
la tarántula apenas se distingue
No
escondas el eco
escribe con mayúscula tu alias
tienes el mismo tizne
en la piel
la misma sangre en los nudillos
Sube de dos en dos
las escaleras
apresúrate a soñar
y no mires al espejo
a nadie le
preocupa el color de tus aretes
III
Olvidé mi voz
no puedo gritar que me apaguen
Soy la que
gira sin llegar a la orilla
disimula el miedo en ladridos
la que esconden
y encuentran
con una mano en la cruz
El que prefiero beberá de mis huesos
escribirá mi nombre en pancartas
es largo el camino
y duele
Desde aquí la muralla es literal
(ha de ser fácil de evadir)
llegará antes que oscurezca
Me traicionan los labios y la lluvia
la
calle la palabra el único deseo
quiero
romper la indiferencia la derrota
la burla me deja sin
color
Soy la que no arroja las flores
lanza mimos y piedras
aplauden
y no escucha
la que sigue suspendida debajo del semáforo
mientras Él tranquilamente se aleja
IV
El
silencio
es
tentación y promesa.
ALEJANDRA
PIZARNIK
Apuesto a que hoy
no verás en mis manos el silencio
este silencio
que impuse para hablarme
y que no fueras como siempre un instinto
He aquí mi grito final
mi calendario sin estrellas
Acepto
lo tarde del arribo
muchos amantes una
sola luna
mas no soporto esa manía de pensar
y extrañar anulándome
No
te detengas
alguien espera en el único minuto
Yo
seguiré atada al parque
la colección de fragmentos aguarda por mí
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5
Dios nunca dijo “Hágase el espacio”
porque ya teníamos el lodo
cubriendo las rodillas
Para Él esa fue la estrofa
el reservado sitio donde escribir
señales inconclusas
Fuimos desde entonces
reos absolutos del espacio
títeres pendientes a una sobra de pared
donde clavar los gritos
Allí nos tejieron perfectos los tímpanos
para hacernos luego
migajas la música
En mi espacio no acostumbra el desarraigo
apenas un arpón muy ancho
con el que inserto áncoras
APUNTES DE ÍCARO
(Fragmentos)
9
El silencio implica que en la escena
aparezca acodada la costumbre
Agoniza el bosque su rocío
y la humedad se invierte hasta sentirse roca
Hay veces que el silencio desata
un perenne lamento en la orilla
lamento que supera voluntad
y nadie puede arrancarlo
porque a los hombres también
le extirparon ese oficio
Suele verse al que prohibe
lacerar los rincones del hastío
amenazando la llovizna con el hielo infinito
Mi silencio sin embargo
es mas bien una estocada
un empuje discreto a la ovación
1
¿Cuál será el asidero
si no estas alas que manoseamos
ignorando que siempre rodarán vencidas?
¿Dónde malgastar las pretensiones
si no tejemos con mucha seda nuestro hado
para conferir designios?
Allí están los hijos en su molde perfecto
también palacios de cristal y lentejuelas
Indetenibles sueños que se empinan
para reinar como fantasmas en todos los espacios
desprendernos el límite
afán de presentir el colapso del círculo
la imaginación en vilo
Defiendo el mantener incólume los sueños
y lastimar un poco el desamparo
la zozobra impresa en la rutina